En el marco de la celebración del Día internacional de la Mujer, 8 de marzo, la Junta departamental de Montevideo, en voz de la edila Mara Paracampo, realizó un homenaje a mujeres cooperativistas.
“En este marzo 2021 tan especial, en un escenario de pandemia, pongo la mirada en las mujeres del movimiento cooperativo en lo nacional y en Montevideo en particular sin perder la perspectiva global mundial.”
Destacó la edila en el comienzo,
“en el país hay mas de 1.500.000 cooperativistas, más de la mitad son mujeres. Dato importante para tener en cuenta la incidencia de las mujeres cooperativistas en lo económico, social y cultural. Ellas apuestan a una economía diferente, donde la estrategia para abordar la crisis es de carácter colectiva, priorizándose el trabajo digno, no precario.”
Discurso expuesto en el que Mara menciona a algunas de las históricas mujeres cooperativistas.
“Con el “quédate en casa” vimos el recrudecimiento de casos de violencia doméstica, y ahí las mujeres de las cooperativas de viviendas salieron con fuerza a recordar que tienen pendiente la “co-titularidad”. Si en el Uruguay hoy, la titularidad de la vivienda que la pareja construyo hombro con hombro, es del hombre aún en muchas cooperativas. En caso de violencia doméstica es la mujer la que debe abandonar la vivienda junto a su prole. “Quédate en casa” que peligroso puede llegar a ser…., pero que difícil es también quedarse sin techo. En esta lucha nos encontramos a Alicia Maneiro de FUCVAM. Tampoco se puede olvidar la situación difícil que han vivido en especial los adultos mayores y como pesa la necesidad de un sistema de cuidados, aún en un medio proclamado solidario, su situación ha debido considerarse y su portavoz ha sido Zulma Perdomo de FECOVI.
En estos días creo todos hemos visto un video de la cooperativa de mujeres CONACOTEX que funciona en el PTI del Cerro, integrada sólo por mujeres, en tiempo de crisis, de desempleo, ellas se convierten en sus propias gestoras, en jefas y trabajadoras. No han sido las únicas, al surgir la pandemia varias se organizan, algunas contactadas sólo a través de herramientas informáticas, desde sus hogares con su máquina de coser, comenzaron haciendo tapabocas y cubre túnicas, organizándose después como cooperativas sociales, saliendo al mercado en momentos de desempleo.
A pesar de los desafío de la Pandemia, la Federación de cooperativas de Producción (FCPU) construye y suscriben sus integrantes la “Alianza para la No Violencia de Genero”, esto fue posible a la participación activa de mujeres que impulsaron dentro de sus emprendimientos la necesitad de manifestarse sobre este tema. Esta Alianza se centra en 9 compromisos que impulsan la reflexión y sensibilización sobre la Violencia de Genero en las cooperativas y centra la convivencia en el respeto y la igualdad.
No podemos olvidar a las mujeres de producción agropecuaria, a las Referentes de la Comisión Nacional de fomento Rural (CNFR) donde no sólo en muchos casos siguen con la problemática de la co-titularidad de la tierra, sino algo muy importante la Co-titularidad de la producción, lo que garantiza su autonomía económica. Vaya si este tema es también importante para el empoderamiento de la mujer.
Si de la problemática agropecuaria hablamos, hay que hablar de Virginia San Martín, de la federación de cooperativas agrarias (CAF), quien no cesa en defender la institucionalidad en ese medio. Todas han visualizado la importancia de la alfabetización informática y la conectividad como herramienta imprescindible.
Encontramos en medio de esta crisis, Mujeres de las cooperativas de producción, de las agrarias, de las de consumo, de las de créditos que supieron asumir su papel en esta pandemia, apoyando con suministros a ollas, al reparto de canastas o bandejas, comprometiéndose con la estabilidad en costos y precios de productos de la canasta básica, tejiendo redes de inter-cooperación nacional e internacional. De las que están en cooperativas de servicios, como las que cuidan enfermos, desafiando sus miedos crearon protocolos y han seguido adelante.
Es en este contexto que no podemos dejar de mencionar a quienes han sido constantes, no sólo ahora sino a través de los años en este movimiento, dando la fortaleza al mismo y posibilitando responder a los desafíos del hoy. Son mucha las mujeres protagonistas de este movimiento, a las que corresponde ponerles nombre propio, ellas son muchas pero cabe mencionar, a Carmen Anastasía que desde el Observatorio de Genero, Etnia y diversidad desde Ahorro y Crédito siempre atenta a las inequidades y pronta a aportar en forma solidaria, en consumo corresponde mencionar a Alicia Pintos, luchadora de todos los tiempos si las hay, aportando la experiencia y la experticia que solo con los años se logra.
Mujeres de las imprescindibles si las hay.
He dejado para nombrar al final a la Dra. Graciela Fernandez, abogada asesora de Economías Sociales Solidarias, quizás una desconocida para muches, quizás aquí, pero no en el ámbito del cooperativismo Internacional. En plena pandemia 2020 fue seleccionada por el movimiento mundial cooperativo como una de las 100 mujeres líderes, otorgándose le el premio She-coops. Este premio es “un reconocimiento a la excelencia de la persona en el liderazgo, por su iniciativas y el impacto de su trabajo para los demás”.
fuente: www.cudecoop.coop





























